Suena el teléfono en la consulta:
- Hola, ¿está la doctora?
- Sí, pero está ocupada.
- Por favor, tengo que hablar con ella. Díle que la llamo desde Uganda. Soy Shon.
Shon, como Indiana Jones, siempre está por lugares recónditos de la Tierra. Es ingeniero de minas y su trabajo le obliga a viajar muchísimo. Cambia de clima y de estación en pocos días y su cuerpo se resiente.
Unos días después de esta conversación vino su mujer. Le comenté que había estado hablando con él y no se sorprendió. Gracias a las nuevas tecnologías se comunica con él a diario por skype o whatssap sin importar dónde esté.
Hace unos años, cuando sus niños eran pequeños, podía pasar semanas sin saber nada de él, perdido en la selva africana o en el desierto.
Por eso, cuando le mostré mi admiración por su trabajo, ella me contestó un poco molesta:
- Sí, es verdad, parece Indiana Jones. Pero nadie se acuerda de la mujer de Indiana Jones. Nunca nadie pregunta por nosotras.
Por eso desde aquí quiero rendir un homenaje a “todas las mujeres de Indiana Jones”, las de los que van a a la selva y las de los que se quedan.
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Jajaja!!! Qué bueno... 😀
O la mujer de Marco Polo o la de Nuñez de Balboa... 😉
Bss!!